Foto: Tima Miroshnichenko / Pexels
Bajada: El Banco Bandes operó durante años desde suelo uruguayo triangulando millones de dólares hacia Irán, con el sistema político local mirando para otro lado. Una historia que todavía no terminó de contarse.
Qué pasó
El Banco Bandes Uruguay, filial del Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (BANDES), funcionó durante más de una década en Montevideo como una pieza clave en la arquitectura financiera del chavismo. Según una investigación publicada por Derecha Diario de Argentina con base en documentación e informes previos, la entidad habría servido como nodo de triangulación de fondos hacia Irán, sorteando las sanciones internacionales que pesan sobre el régimen de Teherán.
La institución operó bajo supervisión —al menos formal— del Banco Central del Uruguay (BCU). Sin embargo, según reportan medios regionales que siguieron el caso, la entidad continuó funcionando durante años sin que las alarmas institucionales se activaran con la fuerza que el caso ameritaba. Fue recién en 2018 que el BCU le revocó la licencia al Banco Bandes Uruguay, tras presiones del sistema financiero internacional y señales del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que había identificado a la entidad como un riesgo para el sistema global de pagos.
El banco fue fundado en 2001, en pleno auge del proyecto bolivariano, y durante el período de gobierno del Frente Amplio —que abarcó de 2005 a 2020— mantuvo su operativa en el país sin mayores contratiempos regulatorios visibles para el público general.
Qué se sabe y qué no
Lo que está confirmado: El BCU revocó la licencia del Banco Bandes Uruguay en enero de 2018, citando incumplimientos regulatorios y problemas de solvencia. El propio organismo emitió un comunicado en su momento reconociendo la situación. La entidad venezolana tenía vínculos directos con el Estado chavista y su casa matriz estaba bajo escrutinio internacional.
Lo que los informes señalan pero requiere más sustento judicial: La magnitud exacta de los fondos triangulados hacia Irán, los mecanismos específicos utilizados y, sobre todo, el grado de conocimiento que tuvieron las autoridades uruguayas sobre estas operaciones. La investigación citada apunta a que existió "complicidad del sistema político", una afirmación grave que hasta el momento no ha derivado en procesamientos formales en Uruguay.
Lo que no se sabe con certeza: Si el Ministerio de Economía o la Torre Ejecutiva de los gobiernos frentistas recibieron alertas tempranas del BCU o de inteligencia financiera internacional sobre las operaciones del Bandes. Tampoco está claro si la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) del BCU tramitó reportes de operaciones sospechosas vinculadas a esta entidad y qué destino tuvieron esos reportes.
Lo que sí resulta llamativo, y merece investigación periodística y legislativa, es el silencio posterior. Nadie en la coalición de gobierno del Frente Amplio —que supervisó al banco durante la mayor parte de su existencia local— ha dado explicaciones públicas detalladas sobre qué sabían y cuándo lo supieron.
Por qué importa
Uruguay construyó durante décadas una reputación como plaza financiera seria, transparente y confiable. Esa imagen —que le costó años de trabajo y reformas institucionales— es un activo real para el país: atrae inversión, facilita el comercio exterior y sostiene la credibilidad del sistema bancario ante ojos internacionales.
Que una filial del Estado venezolano haya podido operar en Montevideo como canal de evasión de sanciones internacionales —vinculada, según los reportes, a flujos hacia Irán, un régimen que financia el terrorismo y desafía abiertamente el orden internacional— es una mancha en ese historial. No es un detalle menor.
Para el ciudadano común, el impacto puede parecer abstracto. Pero no lo es: si Uruguay es percibido como un punto débil en el sistema de sanciones occidentales, las consecuencias van desde restricciones en corresponsalía bancaria hasta dificultades para acceder a financiamiento internacional en condiciones favorables. Ya hay antecedentes de bancos uruguayos que perdieron relaciones de corresponsalía con instituciones estadounidenses por el riesgo de contagio reputacional.
Además, el caso Bandes no es un episodio cerrado. La pregunta de qué sabía el Estado uruguayo —y cuándo— sigue abierta. Y en un contexto donde Uruguay busca profundizar su integración con economías occidentales y avanzar en acuerdos comerciales, la transparencia sobre este capítulo no es opcional: es urgente.
Fuentes
- Derecha Diario (Argentina): "El Banco Bandes: La sucursal perfecta del chavismo que trianguló miles de millones hacia Irán" — https://derechadiario.com.ar/uruguay/politica/banco-bandes-sucursal-perfecta-chavismo-triangulo-miles-millones-hacia-iran
- Banco Central del Uruguay (BCU) — Comunicados institucionales sobre revocación de licencia del Banco Bandes Uruguay (enero 2018): https://www.bcu.gub.uy
- Registros públicos de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) — BCU

