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Bajada: Mientras la guerra en Irán sacude los mercados globales y el petróleo vuela, Uruguay carga con una deuda histórica: el Banco Bandes operó en suelo uruguayo como una cañería financiera del chavismo hacia Teherán, con la vista gorda de todo el sistema político.
Qué pasó
La guerra entre Estados Unidos e Irán —que ya lleva cinco semanas de desarrollo según reportan medios regionales— está generando ondas de choque económicas que llegan hasta el surtidor más cercano. Según El Observador, el precio de la gasolina en Estados Unidos alcanzó los 4 dólares por galón, el nivel más alto desde 2022, producto del impacto directo del conflicto sobre los mercados energéticos. El petróleo, por su parte, volvió a subir en la quinta semana del conflicto por dos razones concretas: la incertidumbre sobre el suministro en el estrecho de Ormuz y la reducción de exportaciones iraníes por las operaciones militares en curso.
En paralelo, El País de Uruguay reporta un giro llamativo en la posición de Donald Trump: el presidente estadounidense anunció una fecha para la retirada de Irán una vez concluida la guerra, y declaró públicamente que el estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial— "no es su problema". Una señal geopolítica que, si se concreta, redefiniría el mapa de seguridad energética global.
Pero hay una dimensión local de este conflicto que Uruguay ha preferido no discutir con la profundidad que merece: el rol del Banco Bandes. Según documenta Derecha Diario de Argentina, la filial uruguaya de este banco venezolano —con sede en Montevideo— fue utilizada durante años para triangular miles de millones de dólares desde Venezuela hacia Irán, esquivando sanciones internacionales y operando bajo la tolerancia, cuando no la complicidad activa, del sistema político uruguayo. El Banco Bandes Uruguay cerró en 2018, pero las preguntas sobre lo que pasó dentro de sus paredes siguen sin respuesta oficial satisfactoria.
Qué se sabe y qué no
Lo que está confirmado: Los precios del petróleo están subiendo como consecuencia directa de las operaciones militares en la región del Golfo Pérsico. El impacto en la economía estadounidense es ya visible y medible. Trump, por su parte, lanzó señales contradictorias: por un lado conduce una campaña militar contra Irán, por el otro insinúa que la seguridad del estrecho de Ormuz no será responsabilidad permanente de Washington.
Sobre el Banco Bandes: La denuncia de que la filial uruguaya sirvió como canal de financiamiento hacia Irán —eludiendo sanciones del sistema financiero internacional— ha circulado en medios regionales y fue objeto de investigaciones periodísticas. Sin embargo, no existe hasta hoy una condena judicial firme en Uruguay por estos hechos, ni una comisión parlamentaria que haya arrojado conclusiones públicas contundentes. El expediente, en términos institucionales, sigue inconcluso.
Lo que no se sabe: cuánto dinero pasó efectivamente por Bandes Uruguay con destino iraní, quiénes específicamente en el sistema político uruguayo facilitaron u omitieron fiscalizar esas operaciones, y si hubo beneficiarios locales del esquema.
Por qué importa
Para el uruguayo de a pie, la guerra en Irán no parece cosa propia. Está lejos, es entre potencias, y el país no tiene tropas ni intereses directos en el conflicto. Pero la economía no entiende de distancias.
Uruguay importa combustibles refinados. Si el petróleo sube, ANCAP —empresa pública, cara y poco eficiente por diseño— traslada esos costos al consumidor con la velocidad que le conviene al fisco y la lentitud que le conviene al gobierno de turno. Un barril más caro en el Golfo Pérsico se convierte, con escala de semanas, en nafta más cara en Montevideo, en fletes más altos, en inflación que erosiona el salario real.
Pero el problema más profundo es político e institucional. Si Uruguay fue usado —con o sin consentimiento explícito del Estado— como plataforma financiera para evadir sanciones internacionales contra un régimen que hoy está en guerra con Occidente, eso no es un dato menor de historia económica. Es una mancha sobre la reputación del sistema financiero uruguayo y una pregunta sin responder sobre los límites reales de la soberanía nacional frente a los intereses del eje bolivariano.
El mundo que viene —con Trump redefiniendo compromisos, el petróleo como arma geopolítica y Occidente cerrando filas contra Irán— le exige a Uruguay claridad sobre de qué lado está parado. Y esa claridad no es solo declarativa: pasa por cerrar las cuentas pendientes del pasado.
Fuentes
- El País Uruguay — "Giro en la Casa Blanca: Trump anuncia cuándo se retirará de Irán y dice que el estrecho de Ormuz no es su problema": https://www.elpais.com.uy/mundo/donald-trump-anuncia-fecha-para-salir-de-iran-cuando-termina-la-guerra-y-que-pasara-con-el-estrecho-ormuz
- El Observador — "Guerra en Irán: la gasolina en Estados Unidos alcanza los 4 dólares por galón, el precio más alto desde 2022": https://www.elobservador.com.uy/estados-unidos/economia/guerra-iran-la-gasolina-estados-unidos-alcanza-los-4-dolares-galon-el-precio-mas-alto-2022-n6039267
- El Observador — "Las dos razones por las cuales el petróleo vuelve a subir en la quinta semana de la guerra en Irán": https://www.elobservador.com.uy/estados-unidos/economia/las-dos-razones-las-cuales-el-petroleo-vuelve-subir-la-quinta-semana-la-guerra-iran-n6039214
- Derecha Diario (Argentina) — "El Banco Bandes: la sucursal perfecta del chavismo que trianguló miles de millones hacia Irán": https://derechadiario.com.ar/uruguay/politica/banco-bandes-sucursal-perfecta-chavismo-triangulo-miles-millones-hacia-iran

