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Política01 de abril de 2026 · 5 min de lectura

BANDES: EL BANCO QUE URUGUAY LE REGALÓ AL CHAVISMO PARA TRIANGULAR MILLONES HACIA IRÁN

El banco venezolano operó en Uruguay una década. La pregunta que nadie respondió: ¿cuánto sabían?

Por Redacción PaperUY

Foto: Tara Winstead / Pexels
Foto: Tara Winstead / Pexels

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Bajada: Durante años, el Banco Bandes Uruguay operó como una pieza clave en un esquema de triangulación financiera que benefició al régimen venezolano y, según investigaciones periodísticas, habría facilitado el flujo de millones de dólares hacia Irán. Uruguay fue el escenario elegido — y no fue casualidad.


Qué pasó

El Banco Bandes Uruguay, filial del Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela (Bandes), funcionó durante más de una década en territorio uruguayo con plena habilitación del Banco Central del Uruguay (BCU). La institución fue constituida en 2008, en pleno auge del chavismo regional y del llamado "Socialismo del Siglo XXI" que Hugo Chávez exportaba a toda América Latina con petrodólares.

Según una investigación publicada por el medio argentino Derecha Diario, la entidad habría sido utilizada como nodo de triangulación financiera: dinero de origen venezolano —vinculado al régimen de Nicolás Maduro y a su red de alianzas con Irán— habría circulado a través de esta institución aprovechando la estabilidad institucional y el sistema financiero uruguayo como pantalla de legitimidad.

La denuncia señala que miles de millones de dólares habrían pasado por esta estructura, con la presunta complicidad o al menos la llamativa indiferencia del sistema político uruguayo durante los gobiernos del Frente Amplio, que coincidieron exactamente con el período de mayor actividad de la entidad.

El Bandes Uruguay llegó a tener presencia activa en Montevideo, captó depósitos y operó bajo la supervisión —o la falta de ella— del BCU. La institución finalmente cerró sus puertas en Uruguay en 2018, en un proceso que no estuvo exento de polémicas sobre el destino de los fondos de ahorristas que habían confiado en la entidad.


Qué se sabe y qué no

Lo que está confirmado:

  • El Banco Bandes Uruguay existió y operó legalmente en el país entre aproximadamente 2008 y 2018, con habilitación del BCU.
  • Era filial directa del banco estatal venezolano, controlado por el régimen chavista.
  • Su cierre generó problemas para ahorristas uruguayos que tenían depósitos en la entidad.
  • Venezuela e Irán mantienen relaciones estratégicas y financieras documentadas por organismos internacionales, incluyendo reportes del GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional) sobre esquemas de evasión de sanciones.

Lo que está bajo investigación o no está plenamente corroborado:

  • El monto exacto de las transferencias hacia Irán y los mecanismos específicos de triangulación no han sido confirmados por fuentes oficiales uruguayas hasta la fecha de esta publicación.
  • No existe hasta ahora una condena judicial uruguaya vinculada a estas operaciones.
  • La investigación publicada por Derecha Diario cita fuentes y documentos, pero PaperUY no ha podido verificar de forma independiente la totalidad de los datos presentados en ese informe.
  • Está pendiente determinar qué nivel de conocimiento tenían las autoridades del BCU y del Poder Ejecutivo sobre la naturaleza real de las operaciones del banco.

Lo que sí es un hecho incómodo: Uruguay fue elegido por el chavismo para instalar esta pieza financiera precisamente por su credibilidad institucional. Alguien se la prestó.


Por qué importa

Para el ciudadano uruguayo común, la historia del Bandes no es un tecnicismo bancario ni una disputa ideológica abstracta. Es la historia de cómo la reputación financiera del Uruguay —construida durante décadas con esfuerzo institucional— puede ser usada como herramienta por regímenes autoritarios para evadir sanciones internacionales y financiar estructuras que el mundo libre considera enemigas.

Irán es un régimen que financia el terrorismo internacional, que ha amenazado a Israel y a Occidente, y que está bajo sanciones del sistema financiero internacional precisamente para impedirle acceder a recursos. Que esas sanciones puedan ser burladas usando suelo uruguayo no es un problema menor: es una amenaza directa a la inserción internacional del país y a su relación con los socios que realmente importan.

Además, el caso Bandes pone sobre la mesa una pregunta que el Frente Amplio nunca respondió con claridad: ¿cuánto sabían? ¿Hubo negligencia? ¿Hubo algo peor que negligencia? La afinidad ideológica del FA con el chavismo durante esos años no es un dato menor a la hora de analizar por qué nadie preguntó demasiado.

Para los ahorristas que perdieron dinero cuando el banco cerró, la pregunta es aún más concreta y más dolorosa.


Fuentes


✍️ Opinión editorial

Uruguay no es Venezuela ni Irán. Pero durante una década, prestó su sistema financiero para que el chavismo operara con comodidad. No fue ingenuidad — fue afinidad ideológica disfrazada de pluralismo. El Frente Amplio gobernó Uruguay mientras el Bandes triangulaba, y nadie en la coalición tuvo demasiada urgencia por revisar qué hacía ese banco en Montevideo.

Hoy, con Yamandú Orsi en la presidencia y el FA de regreso al poder, la pregunta sigue siendo válida: ¿va a haber una investigación seria sobre lo que pasó, o el expediente Bandes va a archivarse con la misma comodidad con que se archivó durante quince años?

El Uruguay serio no puede seguir mirando para el costado cuando su nombre aparece en esquemas de evasión de sanciones internacionales. La credibilidad no se recupera con silencio.