Foto: Werner Pfennig / Pexels
Bajada: El primer ministro británico Keir Starmer recibió al presidente sirio Ahmed al-Sharaa en Londres para avanzar en acuerdos migratorios y de recuperación económica, en una visita que marca un giro histórico en las relaciones entre el Reino Unido y Damasco.
Qué pasó
El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, recibió esta semana en Londres al presidente sirio Ahmed al-Sharaa en una visita oficial que busca reencauzar los vínculos bilaterales entre ambos países tras más de una década de ruptura diplomática provocada por la guerra civil siria y el régimen de Bashar al-Assad.
La reunión, según reporta Infobae citando fuentes internacionales, se enmarcó en una serie de encuentros con líderes europeos y occidentales que el nuevo gobierno sirio está llevando adelante desde la caída de Assad a finales de 2024. Los temas centrales de la agenda fueron tres: la regulación de los flujos migratorios de ciudadanos sirios hacia Europa — muchos de ellos radicados en el Reino Unido —, la recuperación económica de Siria tras más de una década de conflicto devastador, y las posibilidades de cooperación empresarial entre empresas británicas y el nuevo gobierno de Damasco.
Al-Sharaa, quien llegó al poder tras liderar la coalición rebelde que derrocó a Assad, intenta consolidar legitimidad internacional y atraer inversión extranjera para reconstruir un país destruido. Starmer, por su parte, enfrenta presión doméstica por la crisis migratoria y busca acuerdos que permitan gestionar los retornos voluntarios de refugiados sirios que viven en suelo británico.
Qué se sabe y qué no
Lo que está confirmado es que la reunión tuvo lugar y que los ejes fueron migración, economía y cooperación regional. El gobierno británico no ha detallado públicamente los términos específicos de ningún acuerdo, ni si se firmaron documentos concretos o si se trató exclusivamente de conversaciones exploratorias.
Lo que no está claro es el alcance real de los compromisos asumidos. Tampoco se sabe con precisión qué garantías ofreció el gobierno de al-Sharaa en materia de derechos humanos y estabilidad institucional — una condición que varios sectores en Europa consideran imprescindible antes de formalizar acuerdos con Damasco.
El historial de al-Sharaa genera preguntas legítimas. Antes de liderar la transición siria, fue comandante de Hayat Tahrir al-Sham (HTS), organización que estuvo clasificada como terrorista por Estados Unidos, la Unión Europea y el propio Reino Unido. Si bien Washington y varios aliados occidentales han flexibilizado esa clasificación en el contexto del cambio de régimen, la sombra de ese pasado no desaparece con una foto en Downing Street.
Tampoco está claro si el nuevo gobierno sirio tiene capacidad real de controlar el territorio, gestionar retornos masivos de refugiados de forma ordenada y garantizar que los acuerdos económicos no terminen beneficiando a redes vinculadas a actores regionales como Turquía o grupos con agendas propias dentro del mosaico sirio.
Por qué importa
Para el mundo, esta visita es una señal de que Occidente está dispuesto a apostar por la transición siria, aunque con muchas incógnitas aún sobre la mesa. Después de años de parálisis diplomática, Londres da un paso que otros gobiernos europeos están también evaluando o ya ejecutando. Francia y Alemania han tenido contactos similares con el nuevo gobierno de Damasco.
El tema migratorio es, probablemente, el motor más inmediato de este acercamiento. Europa tiene más de un millón de refugiados sirios en sus territorios. Si Siria se estabiliza y puede ofrecer condiciones mínimas de seguridad, una parte de esa población podría retornar voluntariamente — lo que aliviaría presiones políticas enormes en varios países europeos que enfrentan el auge de partidos anti-inmigración.
Para Uruguay, aunque el tema puede parecer lejano, hay implicaciones indirectas relevantes. Primero, lo que sucede en Siria y en el Medio Oriente ampliado afecta los precios globales de energía y los flujos de comercio internacional. Segundo, Uruguay tiene una comunidad de origen árabe significativa, con muchos uruguayos de ascendencia siria que siguen con atención lo que pasa en la región. Tercero, en términos de política exterior, la posición uruguaya ante procesos de transición en regímenes que salieron de la órbita autoritaria tiene consecuencias en cómo el país se posiciona en foros multilaterales.
Si el nuevo gobierno sirio logra consolidarse con apoyo occidental, será una señal positiva de que el mundo libre puede contribuir a estabilizar regiones que estuvieron bajo la bota de regímenes como el de Assad — respaldado durante años por Rusia e Irán.
Fuentes
- Infobae: Keir Starmer recibió al presidente Sirio en Londres para impulsar acuerdos en materia económica y migratoria — https://www.infobae.com/america/mundo/2026/04/01/keir-starmer-recibio-al-presidente-sirio-en-londres-para-impulsar-acuerdos-en-materia-economica-y-migratoria/

